Turismo: Una mirada a través de Sudamérica
noviembre 16, 2007
Viajar es una experiencia maravillosa. Nos permite conocer nuevos lugares, nuevas culturas, nuevas personas, y por qué no aprender algo acerca de un nuevo idioma, aunque más no sea simples palabras para comunicarnos. Cada viaje nos aporta nuevas vivencias, nuevas emociones, nos hace crecer, y deja en nuestras mentes imborrables recuerdos.
Sudamérica es un territorio digno de ser descubierto: montañas, playas, valles, selva, frío y calor. Opciones para todos los gustos y para cada tipo de turista.
Una ciudad turística, que año a año atrae más y más visitantes es Rio de Janeiro. El estado de Rio de Janeiro está situado en la parte este de la región Sudeste y limita con Minas Gerais, Espirito Santo, el Oceáno Atlántico y São Paulo.
Remontémosnos un poco en la historia de este paradisíaco lugar, que entre 1555 y 1567 estaba ocupado por un grupo de colonos franceses que pretendían instalar una colonia denominada Francia Antártica. Para evitar la ocupación y asegurar la posesión del territorio para la Corona de Portugal, el 1 de marzo de 1565, fue fundada la Ciudad de Rio de Janeiro, por Estácio de Sá, y de esta manera se constituyó la Capitanía Real de Río de Janeiro.
La economía de esta zona reposa principalmente en tres actividades: la industria, la extracción mineral y el turismo, una de las más importantes del Estado.
El turismo es el gran motor de la economía. Rio de Janeiro se destaca por sus playas (Leme, Copacabana, Leblon, Ipanema, Barra de Tijuca), pero también es a lo largo y a la ancho del mundo conocida por su Cristo Redentor, el Pan de Azúcar y el Carnaval más conocido a nivel internacional.
Sin embargo, no sólo las playas son el gran atractivo de esta ciudad. Se destacan también ciudades litoráneas tales como Niteroi, antigua capital del Estado, unida a la ciudad de Río de Janeiro a través del Puente Río-Niterói.
Parati, Ihla Grande y Angras dos Reis, situadas al sur de Brasil, son islas a cuyas playas puede accederse por barco.
Si lo que se pretende es huir de las playas, las ciudades de montaña son una excelente opción: Petrópolis, una ciudad ubicada a 70 km de Rio de Janeiro, era un antiguo refugio del Emperador Pedro II de Brasil. Teresópolis, situada a 800 metros sobre el nivel del mar, fue bautizada en honor a la Emperatriz Tereza Cristina. Nova Friburgo, una hermosa colonia fundada por inmigrantes suizos al comienzo del siglo XIX, también es digna de ser visitada.
Rio de Janeiro, una metrópolis que desde el siglo XVI no para de crecer, que ha logrado combinar montañas, lagunas y ríos, brindando a los visitantes una geografía variada, rica y que actualmente se destaca como una de las ciudades más hermosas de América.
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